|
![]() sepultan a ex combatiente en vietnam30 / 07 / 2010 [10:10 Por Redacción/Quadratín: MORELIA, Mich., 28 de julio de 2010.-En el Panteón Municipal de Morelia descansan nobles y plebeyos, niños exiliados, ex gobernadores de la República Restaurada, combatientes que defendieron a la patria de la intervención yanqui pero también hay un Marine que peleó a lado de los norteamericanos en guerra de Vietnam. Son 34 mil sepulcros, algunos son catalogados como obras de arte, otros simplemente tienen una cruz o una lápida, lo que sí es cierto es que cruzando las puertas del cementerio sólo hay dos realidades o se es olvidado o recordado. Si bien los epitafios son los textos con los que se honra a los difuntos, en el panteón municipal hay uno que es usado para detener con su mensaje a los vivos y solicitarles un encargo “Si porque soy de tierra y tu de carne apresuras tu paso tan ligero, escúchame compañero el pedido que te hago es corto y voluntario, rézame un Padre Nuestro y un Ave María, prosigue tu camino. Aquí te espero”. Los pocos caminos adoquinados del panteón llevan a cuatro tumbas donde están sepultados cuatro Niños de Morelia, a quienes el exilio de la guerra civil española trajo hasta la capital michoacana donde perdieron la vida. “Víctimas de la barbarie fascista que lo alejó de sus padres, su patria y que vivió en México bajo la custodia del señor General Lázaro Cárdenas del Río”, dice el epitafio en el que sólo cambian los nombres entre Francisco Nevot Satorres, Vicente Fuentes García “El sapito”, Luis Bader García y Tarcila García Sorulla. Las tumbas estos niños se distinguen porque en tres de ellas, en su lápida hay un puño de cantera y en otra una bandera de la misma piedra con la leyenda “Frente Popular Español”. A pesar de estar enterrada lejos de su patria la tumba de la pequeña Tarcila García, quien murió en 1938, siempre tiene flores lo que es un misterio para los cuidadores y trabajadores del panteón porque nunca nadie ha visto quién o quienes las depositan, según explica Ernesto Hernández Tinoco, encargado de dirigir a los demás empleados que dan mantenimiento al camposanto. El título nobiliario no salvó del olvido a Alessandro Ancuissola Rasini, del cual su tumba lo presenta como Príncipe Di S. Maurizio y murió en 1905, su última morada la forma únicamente un bloque de cantera con una placa de mármol y una flor artificial que fue colocada por los mismos empleados del cementerio. En el cementerio hay también decenas de construcciones funerarias que pareciera que están diseñadas no sólo para honrar a los difuntos, sino también pensadas en la comodidad de los vivos, una de ellas tiene bancas de madera en su interior, por los gruesos cristales se aprecia el resplandor de los acabados en pintura de chapa de oro, los detalles se pueden apreciar de día o de noche porque tiene luz eléctrica que alimenta un par de focos las 24 horas del día con cargo al recibo de luz del panteón ya que la instalación está conectada a la red de energía del panteón, lo cual no extraña a los encargados del mantenimiento del cementerio quienes informan que en el mausoleo descansan familiares del líder sindical del OOAPAS, Rodolfo Rodríguez.(Quadratin) |
Ver más: Policiacas
|